domingo 15 de noviembre de 2009

Lo bueno: somos diferentes...


"No es tu sangre, PERO va a ser idéntica a vos" dice una de las campañas en favor de la adopción.

“Tengo otra chinita para ustedes”
(China es el modo despectivo con que se designa a las mujeres pobres del norte argentino) Así se fue la comunicación de una ama (así se las llama a las encargadas) de un hogar de niño dependiente del Estado, a un matrimonio mixto japonés-argentino que ya había adoptado una niña, precisamente, del norte de Argentina.

- “Qué linda familia que hicieron… los chicos son re-parecidos a ustedes”
- ¿Si?. ¿A cuál de los dos se parecen”, pregunta la madre de los niños en un diálogo entre aspirantes a adoptar.



Uno de los documentos que se presentan durante la formación de la carpeta para mostrarse idóneo, es una foto de los aspirantes a adoptar. O sea que está en el imaginario no sólo de los adoptantes sino de las autoridades y la comunidad que el hijo -aún adoptivo- debiera parecerse físicamente o fisonómicamente a sus padres.

El intento de normalización, de pasar una tabla rasa que iguale, que nos asimile unos a otros, que indiferencia a las personas es -siempre- atentatorio de la identidad personal y familiar.

Una de las cuestiones que pesa en la persona que se cría lejos de sus vínculos de sangre es -precisamente- vivir en el desconocimiento de a quién se parecerá, de quién habrá heredado tal o cual afición, interés o capacidad. Intentar invisibilizar esto, se torna un obstáculo en la integración del niño o la niña.

Hablar, conversar de esto, dar datos si se tienen de a quién se parece o qué puede haber heredado de tal o cual miembro de su familia de origen, reirse de las diferencias y con las diferencias, son modos de integrar e integrarse en este vínculo

Las familias adoptivas somos familia porque somos diferentes. No "a pesar" de ser diferentes, sino "porque" lo somos. Es EN nuestra diferencia en lo que nos constituímos familia y CON ella, construímos un vínculo amoroso desde el deseo de hijo de los adultos y la necesidad de padres de un niño.

Los hijos e hijas adoptivos son diferentes a sus padres.

Lo que tiene de bueno esta noticia, es que los hijos biológicos también.




Fuente: www.adoptarenargentina.blogspot.com
María Adela Mondelli
Psicóloga Social - Psicoanalista - Mamá Adoptiva

miércoles 21 de octubre de 2009

Inscripción

Para todos aquellos que hayan decidido inscribirse en el Registro Único de Aspirantes a la adopción en la provincia de Salta, existen varios requisitos.
Algunos de ellos son completar un formulario con datos, la realización de un informe socioambiental y de un psicodiagnóstico, y la presentación de ciertos documentos, entre otros.
Es por ésto que la primera entrevista que realizamos es informativa, para que los futuros padres nos planteen sus dudas, miedos o temores, y para asesorarlos en términos legales.
En un segundo momento se realizan las evaluaciones mencionadas, y por último se realiza una entrevista conjunta interdisciplinaria de devolución.
Esperamos sus comentarios, muchas gracias.
Saludos!